Salud y ambiente

Ecuador, tierra de mamíferos

Ecuador es un territorio pequeño. De hecho, ocupa solo el 0,2% de la superficie terrestre y sin embargo, es uno de los pocos países del planeta que se conocen como megadiversos. Compite con Brasil, México, China, India y otros que le superan, con amplia diferencia, en extensión.

La diversidad biológica del Ecuador es una de las más ricas en el mundo, favorecida por su ubicación geográfica, la cordillera de los Andes y las corrientes marinas.

Para Diego Tirira, biólogo oriundo de Riobamba, la pasión por la naturaleza en un territorio como éste, debería ser innata. Es así como desde el colegio se ha preparado para ser uno de los mastozoólogos más reconocidos del país y la región.

Cuando cursaba sus estudios en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, se dio cuenta de que todos sus maestros tenían alguna especialidad y, en su afán de “no ser el alumno de alguien”, se retó a sí mismo a investigar algún animal del que se supiera poco. Descubrió a los murciélagos, una especie endémica de la cual existía excesiva información popular, llena de mitos, y decidió ser el experto en ellos. Gracias a sus más de 10 años de investigación, se tienen registradas 170 variedades de murciélagos y Ecuador ocupa el cuarto lugar en los países con la mayor diversidad de este mamífero en el mundo.

Uno de los retos permanentes para Diego fue el acceso a la información. En los noventa, “si tenías suerte, podías conseguir fotocopias de investigaciones en inglés”, señala, lo que dificultaba su trabajo académico. Sin embargo, él vio ahí una oportunidad y decidió ser el creador de las fuentes que faltaban. A sus 27 años publicó su primer libro. Luego, a sus 28, el segundo, conocido en el argot de los biólogos como Libro Verde y al cual le atribuye su reconocimiento en el campo. Hoy, a sus 47 años lanza su décimo cuarta publicación, la Guía de campo de los mamíferos de Ecuador que en pocos meses de vida, se ha convertido en su mejor carta de presentación.

A pesar de lo pequeño que es Ecuador, éste es el hogar del 7% de las especies de mamíferos que habitan el planeta. Para Diego, el conocimiento es la puerta del éxito y, en ese sentido, si el país busca conservar la riqueza de su fauna, un registro claro, científico y verificado sobre los animales que existen en cada zona es esencial. “Cuando las personas no saben lo que tienen, no se puede exigir su conservación”, agrega.

El desarrollo de esta guía le tomó casi una década, pero el resultado lo llena de orgullo. El refrán popular de que en la vida “hay que escribir un libro, sembrar un árbol y tener un hijo” está incompleto para este riobambeño, si es que ninguno de estos trasciende; y su última publicación, será trascendental con creces. Esta edición registra 431 especies de mamíferos, de las cuales dos tercios son roedores y murciélagos. Al menos 400 especies cuentan con un respaldo fotográfico y emplea un vocabulario sencillo, para científicos y para el lector común.

El trabajo que Diego realiza no es fácil porque casi siempre ha intentado llenar vacíos. Siendo conservador, sugiere que queda al menos un 8% más de mamíferos por descubrir en el territorio nacional y en la antártida ecuatoriana. Según los expertos, en países vecinos como Colombia y Perú donde hay mayor investigación biológica, no se vislumbra una publicación similar a esta guía de campo en los próximos 10 años.

Comparte:

Deja un comentario

Tu correo no será publicado. Los campos obligatorios están marcados con *