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“El juicio a Glas es un show montado por el fiscal Baca”

Andrés Páez, excandidato a la Vicepresidencia por CREO y exlegislador, dialogó con La Caja Negra respecto a las denuncias presentadas en contra del gobierno de Correa y los entramados de corrupción  que están develándose, según sus investigaciones. Además, habla de su situación política actual.

¿En qué consiste la denuncia entregada en Fiscalía, hace tres años, por usted y Fernando Villavicencio, por la que fue llamado a declarar la semana anterior?

Es una denuncia que presenté, mediante una carta, al expresidente Rafael Correa, considerando que a él le preocuparía lo que estaba haciendo su vicepresidente (Jorge Glas). Le indicaba información que me había llegado, que incluía nombres, bancos, números de cuenta, montos y destinatarios de transferencias. Ahí están el tío de Glas, Ricardo Rivera; José Alvear Icaza, ya difunto, aparentemente, y vinculado a Rivera; y está la empresa Glory.

En enero del 2015 fui el primero en decir que había una red de corrupción y en mencionar a estos implicados, que vuelven a aparecer ahora por las transferencias que les hace Odebrecht.

En la denuncia le decía a Correa: “usted es íntimo amigo de los chinos, pregúnteles si están o no entregando esta plata”. La respuesta de la Presidencia, a través de Omar Simon, con el estilo pendenciero que le caracteriza, fue una carta groserísima: “usted sabe perfectamente a dónde debe ir a denunciar, por qué viene a decirnos a nosotros esto”.

La denuncia no prosperó. Luego presenté la misma a la Contraloría que“no era competente para conocer estos temas” y tres años después me llaman a declarar, diciendo: “cierto es, sí ha tenido razón usted”.

Lo bueno de la declaración es que –aunque tarde- fue un momento apropiado para entregar más de 200 documentos.

¿Esta denuncia está relacionada con Odebrecht o con qué caso de corrupción?

Son las transferencias que ya se advierten entre el tío de Glas, las empresas Glory, Biel Basilea y otras de papel, constituidas en Miami y Panamá, y que advierten que había un tráfico de dinero ilícito, como consecuencia de negocios que se estaban adelantando en Ecuador, en los que estaba directamente involucrado Ricardo Rivera.

Negocios petroleros o de qué estilo…

Deben haber sido negocios ligados a los sectores energéticos. No podemos en este momento precisar cuál, porque el tema se enfoca en “cómo así” Ricardo Rivera y José Alvear Icaza hacen millonarias transferencias a estas empresas. Ese es el punto medular, porque nuestra sospecha es una empresa de ellos a la que transferían dinero y a la que curiosamente -después se descubre- Odebrecht también transfiere dinero. Es decir, en la médula del entramado de corrupción está la empresa Glory, que está domiciliada en China, y tiene una subsidiaria domiciliada en Miami.

¿En la información a la que usted tuvo acceso y presentó como prueba, se dice los nombres propios o están “cifrados”, como en el caso Odebrecht?

Claro, los nombres y apellidos que estoy mencionando y ese fue el documento que envié a Correa. Si yo fuera el Presidente de la República y me llega una denuncia sobre el Vicepresidente, dejo cualquier cosa y me dedico a averiguar qué pasó. Correa omitió eso y más bien me mandó a insultar y me mandó tres cadenas televisivas. Glas también me amenazó. Todos me amenazaron

¿En esta denuncia presentada hace tres años, el exvicepresidente Glas tiene alguna participación o es por la presencia de su tío?

Yo puse en la carta que Glas tiene un tío que se llama Ricardo Rivera, al que Correa sí conocía, porque Rivera declara que había hecho aportes a la campaña de AP en el 2006, cuando el país aún no tenía la desgracia de conocer quién era Rafael Correa.

¿Cree que esta denuncia permite vincular directamente a los procesados en el caso Odebrecht en otros delitos, que traigan consigo penas más fuertes?

Sí, porque esta denuncia está ligada a otros temas. Este es un entramado de corrupción y no son solo las transferencias que inicialmente mencioné, sino los negocios con China, en las que aparece José Alvear Icaza y sus hijos: José Alvear Campodónico y José Alvear Seng.

Cuando fallece José Alvear Icaza, en 2014, los hijos asumen las operaciones de su padre y luego, todas estas empresas aparecen ligadas a Odebrecht. Después, estas mismas empresas y Odebrecht aparecen ligadas al caso de la Refinería del Pacífico, específicamente al primer contrato que se firma para el removimiento de tierras y la construcción del Acueducto La Esperanza. Ahí aparece Odebrecht.

También aparecen otros personajes. Carlos Proaño, que ahora declara -en un reportaje hecho por Focus- que él era el gerente de Refinería del Pacífico y que envió un contrato por $140 millones a Alexis Mera, exsecretario jurídico de la Presidencia, y que regresó por $287 millones, es decir el doble.

A Proaño lo reemplaza Merizalde y él es quien firma el contrato con Odebrecht y a él le autoriza la firma el Directorio de Refinería del Pacífico, que estaba integrado por Galo Chiriboga, porque era ministro; Jorge Glas, también era ministro; Rafael Poveda, que era asesor de Glas, luego viceministro y después coordinador de Sectores Estratégicos. Aparece René Ramírez, que en ese entonces dirigía Senplades, Secretaría que era miembro de todos los directorios, incluyendo la Refinería del Pacífico.

Luego aparecen las relaciones del primo de Rafael Poveda, que se llama Bayardo Poveda, representante y apoderado de la empresa Taurus Petroleum, la empresa que contrata a los buques chinos para embarcar el crudo ecuatoriano. -Estoy dando casi una declaración como en la Fiscalía-.

Además, asoman los hijos de Ricardo Rivera: Adriana Rivera y Ricardo Rivera Jr., y el yerno. También aparecen el hermano y la hermana de Jorge Glas. Su hermana con un patrimonio, que con un sueldo como el que percibía en CNT, es poco creíble: tres inmuebles en el mismo condominio a una cuadra del Consejo Nacional Electoral, en Quito, que es una zona de alta plusvalía. Y el hermano que aparece como propietario de 11 vehículos de alta gama. Resulta que no tiene casa ni departamento, pero sí los autos. Son cosas muy extrañas.

Lo que quiero decir es que hay mucha gente volando bajo el radar, como consecuencia de un show.

¿A qué se refiere con un show?, ¿quién lo arma?

Lo de juzgar a Glas por asociación ilícita es un show montado por el fiscal Carlos Baca Mancheno, porque es secundario respecto de los delitos de mayor magnitud. En la asociación ilícita no aparecen los demás personajes, porque este show se monta para no topar los casos de la Refinería del Pacífico,  Toachi-Pilatón,  Manduriacu, y no son solo esos.

Están la Refinería de Esmeraldas y su repotenciación, la represa Delsitanisagua en Zamora… todos los proyectos hidroeléctricos del Ecuador. Estamos hablando de centenares de millones de dólares.

Entonces el Fiscal, hábilmente, inicia un proceso por asociación ilícita y lo que hemos dicho con Fernando (Villavicencio): hay que ir primero por los peces gordos.

No hay que olvidar que el contrato de la Refinería del Pacífico, con la empresa S.K. está firmado por Rafael Correa como testigo de honor. Los presidentes casi nunca firman un contrato. Y obviamente no nos van a decir que en un estado casi monárquico, como el montado por Correa, en el que no se movía ni una hoja de papel sin su autorización, resulta que no sabía nada de la corrupción. Ni ellos son tan astutos ni nosotros giles.

Nosotros declaramos ante el llamado de la fiscal provincial Tania Moreno porque estamos atrás de que se procesen al menos siete delitos cometidos durante el Gobierno anterior: peculado, enriquecimiento ilícito, cohecho, concusión, lavado de activos, delincuencia organizada, testaferrismo.

Vamos también por los negocios mineros en Chile. En este caso, probablemente el exministro Poveda pueda dar alguna referencia, pero que vayan sabiendo que estamos tras la pista de esos negocios mineros. Seguramente por eso él se ha desplazado prácticamente a vivir allá; y todavía no hemos contado como se falsificó la firma de un profesional, experto en temas hidroeléctricos, que no vive en Ecuador, para adjudicar el concurso de la represa Delsitanisagua.

Con todo este entramado y este show que usted ha mencionado, ¿cree que en realidad se va a utilizar esta información para abrir los procesos que se derivarían de estas denuncias?

Confío en la Fiscal de Pichincha, lo ha demostrado. Llama a dos de los tres grandes denunciantes del correísmo, porque en este caso no estuvo Cléver Jiménez, pero fuimos los tres los que denunciamos durante 10 años al correísmo y fuimos los más grandes perseguidos.

No obstante, no descarto que en los planes del fiscal Baca esté el seguir persiguiéndome y a mí y mi familia, como lo ha hecho con mi hermano que ahora tiene que portar un grillete.

¿Respecto al caso en el que se vincula a su hermano, usted asegura que es una persecución política?

Es un hombre inocente. El pecado de mi hermano es ser hermano de Andrés Páez.

¿Este odio que usted asegura le tiene el Fiscal General, de dónde surge?

Desconozco. Felizmente no es recíproco, porque yo no le odio al fiscal Baca. Si él quería saber eso, me es indiferente, pero la vida da vueltas, que lo tenga bien presente.

¿La presentación de estas denuncias se podría entender como una colaboración de su parte para influir en algo en este caso de su hermano?

Mi hermano ha colaborado con la Fiscalía desde antes de ser ultrajado por el Fiscal. Él y su familia. En un allanamiento en el que no encontraron nada y en el que se fueron robando y destruyendo cosas.

¿De dónde sale la información con la que usted procede a denunciar estos casos?

Jamás revelo mis fuentes. En eso me parezco a ustedes los periodistas…

¿Pero usted puede demostrar todas las denuncias que ha presentado?

Son denuncias documentadas, no obstante, la validez de esos documentos le corresponde a la Fiscalía, pero le puedo asegurar que tienen certezas sobre la validez de la documentación.

En otro tema, ¿cómo está la situación al interior del movimiento CREO y su relación con Guillermo Lasso?

Mi relación con Guillermo es excelente. Tengo las mejores consideraciones para él y él para mí. Creo que una de las mejores cosas que sucedieron en la campaña electoral fue que nos hicimos amigos y que su familia y la mía también se relacionan.

Creo que Guillermo Lasso es un hombre de extraordinarios valores cívicos, grandes principios, muy inteligente y tremendamente decidido. En eso nos parecemos, no nos falta arrojo para las cosas.

¿Y la situación al interior de CREO, después de las elecciones, cambió en algo la estructura?

Se han hecho elecciones y aunque no soy un vocero de CREO, puedo mencionar que el movimiento está empeñado en la campaña por el sí en la consulta. Además, tiene un bloque legislativo que ha salido airoso de la elección de la chavista fascista, Alejandra Vicuña, como vicepresidenta de la República, un cargo que le han regalado.

El bloque de asambleístas salió airoso, con sus excepciones. Yo he estado en cuatro congresos y siempre -en este tipo de votaciones- alguien se va. Así que no es de extrañarse, pero no nos corresponde juzgarlo: la historia y los votantes juzgarán a quienes traicionaron una postura que era evidentemente clara, cívica y categórica, de no convalidar a un gobierno fraudulento y no poner como segunda autoridad del país a una persona que está absolutamente ligada al chavismo y que tiene directas relaciones con un criminal de lesa humanidad como Nicolás Maduro, que evidentemente deshonra al Ecuador entero.

Respecto a su futuro político, se lo ha mencionado como un posible candidato a la Alcaldía de Quito. ¿Será candidato?

En política se dicen tantas cosas, todos los días, y ahora se dicen más por la presencia de redes sociales. Algunos dicen que yo sería una tragedia para Quito, otros dicen que sería la salvación. Me he pasado dos días mirando redes sociales y sonrío con algunos comentarios que ahí leo.

El balance es realmente positivo, porque los políticos sabemos que no somos monedita de oro y que no caemos bien a todo el mundo, pero hay que esperar a que las estadísticas hablen, por dos razones. La primera es que no podemos darnos el lujo de que Quito vuelva a caer en manos de los correístas. Esa es una primera responsabilidad que tenemos todos los que de una u otra manera hemos sido mencionados como potenciales postulantes.

Tampoco podemos dejar que el Municipio caiga en manos de personas indeseables, que a título de hacer megaobras han quedado bajo sospecha. No podemos permitir que la capital del país siga en un vaivén, sino que debemos gestar una gran unidad de varios sectores para impulsar candidaturas que permitan tener una planificación de al menos 25 años y así resolver los problemas más acuciantes, como la basura, el tráfico…

Más allá de esta idea de una unidad, ¿a usted le interesaría ser Alcalde de Quito?

Yo ya soy un toro lidiado en política y uno sabe que la política es un cúmulo de circunstancias, que a uno siempre lo tienen fuera de escena. Uno depende de circunstancias y coyunturas y si estas se dan -y las estadísticas se mantienen como hasta ahora- es posible que sea candidato, pero no puedo darle una afirmación categórica.

¿Entonces, sí le interesaría llegar a la Alcaldía?

Más allá de que esté interesado o no. La política no consiste en estar interesado en un cargo, sino en servir y si hay quienes piensan que puedo servir a la capital del país, tendremos que meditar y tomar la decisión apropiada. Pero más allá de las personas, entender esa cosa básica: no permitir que Quito vuelva a caer en manos del correísmo, porque Quito ya vivió la tragedia de tener a Barrera como alcalde y eso no podemos permitirnos de nuevo.

Ese es su criterio sobre la Alcaldía de Barrera, ¿pero en serio cree que con Mauricio Rodas mejoró la administración de la ciudad?

Todas las administraciones tienen sus luces y sombras. La de Barrera fue casi de una oscuridad total, porque hicieron cosas con fanatismos ideológicos, que lograron que la ciudad se extraviara en esos fanatismos. Por ejemplo, en la cuestión de fiestas de Quito o en la inseguridad.

Pero respecto a la administración de Rodas, ¿se observan mejoras?

En materia de seguridad se han tomado algunas medidas para mejorar. Es decir, algunas cosas han mejorado y otras han sufrido descuido. Además, Rodas ha vivido una mala racha, por ejemplo el tema del agua en el Sur de Quito, en El Troje, que fue un problema importante para la ciudad; luego el tema de la basura, que se complicó a finales del 2017; además los impuestos prediales, que ha generado una gran protesta, porque en mi opinión son absolutamente desproporcionados y creo que es absolutamente cuestionable esa decisión del Municipio: no puede ser que haya gente que tenga que trabajar solo para pagar impuestos. Y para cerrar con broche de oro, la votación de SUMA a favor de Vicuña en la Asamblea. En un mes, han pasado cosas muy graves, que tienen una connotación política de gran magnitud.

Entre los otros posibles candidatos a la Alcaldía que se han mencionado, figuran Gustavo Baroja o Jorge Yunda, ambos de Alianza PAIS. ¿Qué criterio tiene sobre ellos?

A Baroja lo conozco desde hace muchos años y en su momento daré mi opinión sobre él. De Yunda conozco muy poco, aparte de que ha sido beneficiario de algunas frecuencias de radio y televisión, pero realmente ni lo conozco personalmente.

En el mismo tema político: se lo acusa de estar relacionado con los Isaías. ¿La tiene?

Me acusan de eso, de ser agente de la CIA, agente del FBI, asalariado de la Chevron, que tengo depósitos en el Lloyds Bank, pero nunca han probado nada de esas acusaciones.

Si fueran ciertas, por qué no fueron a la Fiscalía, que es de ellos y sigue siendo. Por qué no fueron a la Fiscalía de Chiriboga, que era empleado de Correa. Si yo tuviera un depósito, como el que dicen en redes, debido a un certificado que fue fraguado por un individuo que ya falleció –pero que no es impedimento para mencionarlo-, un asambleísta de apellido Cayambe.

Él fraguó ese documento y lo subió a redes. Si tenía ese documento, por qué no fue a la Fiscalía a acusarme de enriquecimiento ilícito privado o lavado de activos o de un montón de delitos que se le podían ocurrir; y por qué no van ahora, si el fiscal es de ellos también.

¿Asegura que no tiene ningún proceso judicial en su contra, relacionado con ninguno de los casos en los que se le ha mencionado?

En mi escritorio tengo un certificado que le puedo mostrar, en el que dice que no existe ninguna acusación presentada. No existe un solo documento que pruebe algo de lo que dicen, ¿dónde están las pruebas?

Si han tenido una Fiscalía que de hecho me ha perseguido, por qué no presentar las pruebas y denunciarme. Al exfiscal Chiriboga le presenté un caso en el que un tipo amenazó con matar a mis hijos, lo hizo por Twitter. Presenté el tweet, la dirección y los nombres completos del individuo… han pasado cuatro años y no pasó nada, porque era un correísta, empleado público del correísmo.

Si Cayambe se levantara de la tumba, le volvería a preguntar lo que le dije en un debate parlamentario y varias radios, frente a frente: vaya a la Fiscalía y presente las pruebas, pero siempre tuvo miedo, porque era un documento que él forjó, para levantarme una falsa acusación, porque yo lideraba las protestas contra Correa en las calles. Y por eso montaron la acusación contra mi hermano.

¿Considera que esas acusaciones de las que usted se defiende han afectado su figura política y sus opciones electorales?

Obviamente que sí, porque hay gente ingenua a la que le han vendido la idea de que a mí me han depositado un millón de dólares y la gente da eso por hecho, pero a esa gente no le ha llegado esta versión de los hechos, en la que yo digo que lo prueben, que me denuncien.

Durante 10 años me esculcaron por todos lados y no me encontraron nada. Me han inventado cosas, han afectado a personas absolutamente inocentes y han puesto en riesgo la vida de mis hijos, he tenido que sacar a mis hijos en dos ocasiones del país, para ponerlos a buen recaudo y librarlos de esta banda criminal y mafiosa dirigida por Rafael Correa.

Mi familia ha recibido amenazas y todo lo he documentado ante la Fiscalía, pero la Fiscalía nunca ha hecho nada por este ciudadano.

Entonces obvio que me ha afectado, porque mi familia ha sido perseguida política del correísmo y esta persecución no ha terminado y continúa desde el lado del morenismo.

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