Identidades

La ecuatoriana que busca el título Mundial de Box

Por Reinaldo Endara / Fotografías Ricardo Guanín

“Cuando subo al ring, en la mente tengo una idea que supera a todas las demás: ganar. Luego analizo qué golpe puede funcionar más para buscar ese triunfo. Pruebo si puede ser un cruzado para tratar de noquearla o qué sirve. Conforme transcurre la pelea, una va perdiendo el físico y a veces se desespera un poco y tu cerebro piensa con mayor rapidez, porque el objetivo sigue siendo el mismo y se incrementa. Es una sensación bastante bonita”.

Jhosep Vizcaíno es una joven boxeadora de 22 años, vive con su pareja, tiene un bebé de once meses y es campeona latinoamericana de la disciplina en la categoría mini-mosca.

Su idilio con este deporte surgió hace siete años. Cuenta que unos amigos la invitaron a un gimnasio, a ver cómo entrenaban. “Fui por curiosidad y me gustó tanto que me quedé. Me gustó la adrenalina que se sentía cuando los muchachos peleaban y yo quería sentirla también”.

A partir de ese momento su vida ha girado en torno al cuadrilátero, buscando la forma de alcanzar cada vez mayores sitiales y logros en la disciplina. Por eso, antes de terminar el colegio ya se había convertido en una profesional del pugilismo, luego de apenas ocho meses como amateur, quince peleas y haber conseguido el campeonato nacional, cuando solo tenía quince años.

Pero ese paso al box profesional no fue sencillo, pues no tenía un manager ni apoyo de ninguna empresa. “Apenas me hice profesional, salí a pelear en el exterior, a Perú, donde estuve en tres carteleras. Tenía poca experiencia y no tenía un manager o alguien que me apoye, entonces viajábamos solo con el entrenador y perdí los tres enfrentamientos, uno de ellos con la campeona latinoamericana de ese tiempo. Pero todo eso sirvió de experiencia. Regresamos a Ecuador y luego de un año, una empresa me apoyó. Con su auspicio gané el Campeonato Nacional en mi categoría y de nuevo tuve que parar, porque no habían carteleras ni apoyo”.

Jhosep Vizcaíno durante un entrenamiento

Jhosep cuenta que en un principio su familia, sobre todo sus padres, tampoco la apoyaban mucho, pues existía esa idea de que era un deporte solo para varones. “Se preocupaban y me decían que no siguiera, pero no duró mucho, porque al ver que salía adelante y que iba creciendo, me apoyaron y lo siguen haciendo. Mi mamá, aunque con miedo aún, me apoya completamente”.

Ese es quizás el mayor inconveniente que ha tenido que enfrentar durante su corta, pero prolija carrera como pugilista: la falta de apoyo. “Habían carteleras de varones y me decían que no, que las mujeres no dan espectáculos y me tocaba esperar mucho tiempo para conseguir una pelea. Eso ha sido lo más complicado en todo este tiempo. Sin embargo, poco a poco se dieron cuenta de que llamaba la atención ver a una chica en cartelera”.

Su mayor logro hasta el momento en esta disciplina es haber conseguido el título latinoamericano en su categoría. Conseguirlo tampoco fue sencillo. “Antes de que tuviera la oportunidad de pelear por ese título, me había alejado un poco del ring, porque no había peleas y estuve trabajando como entrenadora para el cantón Mejía. Luego me contrató la empresa Ringside, para que me una a su staff de pugilistas. No fue por mucho tiempo, porque la empresa cerró, pero ahí tuve cuatro peleas. Alcancé a pelear por el título, en enero del 2016, contra la colombiana conocida como la “Niña” Cardona. Ella no salió para el séptimo round, se retiró y gané. Era algo que ansiaba bastante… Después de esto tuve una pelea más y la empresa cerró. Busqué ayuda, pero nadie estaba haciendo carteleras y ahí quedó, porque si no peleaba en tres meses, el título quedaba vacante. Cuatro meses después quedé embarazada y tuve a mi bebé”.

Ahora Ángel, su hijo de once meses, es su fiel acompañante en los entrenamientos diarios, que van desde dos hasta seis horas al día. Él la acompaña a cada sesión de preparación, que está a cargo de sus entrenadores Gary y Humberto Toledo.

Jhosep tiene claro su futuro, se mira a sí misma levantando el cinturón del Título Mundial de su categoría y para ellos se prepara. “Hacia allá estamos caminando y hasta hace un par de años se veía más cerca. Ahora, está un poco más lejos, pero hacia allá vamos. Si una lección me ha dejado el boxeo es que uno debe ser constante para llegar a algo grande”.

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