Lo urbano

La fotografía es creación: las historias más allá del clic

Por María José Coronado*

La fotografía no sólo es una imagen. Detrás de cada una de ellas hay una historia que contar, vidas por descubrir e interpretaciones que compartir. La pasión por capturar el mundo y comprenderlo son algunos de los motivos que comparten quienes asumen este oficio. Cada fotografía tiene la huella de quien la tomó.

La Caja Negra conversó con algunos fotógrafos para conocer, a través de sus fotos, las  formas de interpretar el mundo y sus actores. El banco fotográfico de cada uno de ellos es extenso, no sólo por su trayectoria profesional sino también por su pasión por este arte. Sin embargo,  asumieron el reto de seleccionar únicamente un par de fotos, aquellas que se han quedado congeladas en sus mentes y cuyas historias quieren compartir.

Narrar historias con imágenes

Luis Mariño Carrera / fotógrafo y productor audiovisual

Me dediqué a la fotografía desde muy joven. Lo que me sedujo de este oficio es la posibilidad de transitar entre la risa, el llanto, la magia y la nostalgia del tiempo. La fotografía ha sido durante años mi compañera y desde niño mi sueño. Siento cierta fascinación por capturar lo positivo de la humanidad aunque, también, sé que es necesario direccionar nuestra mirada hacia lo abominable, dañino y doloroso. Porque al incluir esta mirada en nuestro entorno podemos reflexionar y mejorar. Creo que con la masificación de las tecnologías, la gente fotografía más y en su gran mayoría con fines recreativos, y cada quien con su interpretación de estética y arte. Lo que fotografiamos es un indicador de lo que como sociedad nos importa. Para mí la fotografía no solo es un trabajo, es un oficio de mucho respeto que demanda preparación constante, estudio y todo lo que sea necesario para perfeccionar un arte.

En Ecuador se están haciendo valiosos esfuerzos independientes para fortalecer la fotografía y brindar apoyo a los fotógrafos profesionales. Como es el caso de la Asociación de Fotógrafos Ecuatorianos, una iniciativa generada por un grupo de fotógrafos que vieron la necesidad de unirse para buscar, como comunidad, que el Gobierno genere legislaciones que protejan nuestro trabajo.

Mis historias, mis fotografías…

Luis Mariño/ “El cangrejo y el abismo”

Esta fotografía se llama “El cangrejo y el abismo”. La capté hace varios años en Galápagos es una fotografía que se la dediqué a mi esposa porque su signo zodiacal es cáncer. Me recuerda que todos somos como ese cangrejo, que vivimos al borde de un abismo; y que, al final, puede ser un mar suave como la espuma o desastroso como un huracán, pero que en todo caso siempre hay que arriesgarse a conocerlo. Ese viaje marcó de varias maneras mi vida, porque volví a tenerme fe.

Luis Mariño / “David, se llama David”

Este es uno de los retratos que más dolor me ha causado. Ella es Alexandra Córdova, mamá de David Romo Córdova, una de las más de 3.000 personas desaparecidas en Ecuador. Esta fotografía pertenece al ensayo fotográfico que hice dedicado a todos los días de su lucha y dolor.

Capturando la vida

Ricardo Mojica / Fotógrafo, editor y postproductor de video

Cuando tenía 9 años, mis padres llegaron a casa con una cámara Kodak Instamatic (que aún la conservo). Las primeras fotos familiares las tomé con esa cámara y puedo decir que hoy forman parte de primer proyecto como fotógrafo. Me gusta mucho observar la diversidad del mundo y los viajes que he realizado me han permitido tener otra mirada que trato de transmitir a través de mi lente.

Creo que en Ecuador existe un esfuerzo sostenido de presentar propuestas fotográficas a través de libros y exposiciones. Sin embargo, desafortunadamente, falta difusión y una cultura de consumo del producto fotográfico como propuesta artística. Me gustaría ver más iniciativas en las escuelas y colegios donde se fomente las clases de fotografía y un proceso formal de apreciación del arte.

Mis fotografías, mis historias…

Ricardo Mojica / “Atardecer en Mindo Loma”

Esta fotografía la tomé luego de una larga sesión fotográfica. Estaba a punto de regresar a Quito cuando vi el cielo y no pude dejar de capturar este paisaje que es un verdadero gritar del día que deja pasar a la noche espectral en medio de la selva.

Ricardo Mojica / “Caminante”

Esta foto, que logré captura en un instante y casi puedo decir que pasó por mi lente, refleja toda la intensidad y profunda reflexión de un hombre que lleva todas las marcas de una vida reflejada en su rostro.

Las fronteras de la imagen

Isadora Romero / Fotógrafa, docente e investigadora de la imagen

Desde pequeña me interesó mucho, el cine y la fotografía. Mi papá es fotógrafo y me regalaba cámaras de plástico. Jugaba a revelar fotos en mi cuarto oscuro. Siempre, me gustaba mucho tomar fotografías pero lo que yo quería era estudiar cine porque desde ese espacio quería contar historias. Así que estudié cine y a la par fotografía. Pero luego, me fui desencantando un poco del cine y me fui enamorando más de la fotografía, siento que su lenguaje es mucho más cercano. De todas formas en mis propuestas audiovisuales me gusta intercalar entre los dos espacios.

Me parece que la fotografía en el contexto social tiene muchos usos, significados y formas de comprensión. Por un lado está la memoria. Recuerdo esta frase: un país sin fotografía y sin cine es como un país sin memoria. Esto mismo se puede aplicar a la familia, sociedad, a un grupo étnico, etc. La fotografía tiene ese uso social de rememorar por un lado pero por otro está también la cuestión artística, sensorial y emocional. La fotografía no está necesariamente ligada a la verdad o a lo racional. Entonces no necesariamente lo que se ve en una fotografía es tal cual. Aunque a veces nos gusta creer que es así.

La fotografía artística o más evocativa tiene también ese otro significado. También está la foto de denuncia que es muy utilizada en el periodismo pero que va acompañada de otro tipo de investigación profunda.  La foto por si sola no es prueba fehaciente de nada por eso cada vez los relatos y las historias tiene que armarse de muchas más herramientas. En la actualidad, la fotografía no alcanza, necesitamos de otros dispositivos que nos ayuden a contar las historias.

Creo que la fotografía en el país está pasando por un momento súper interesante. Hay una búsqueda interesante de nuevas formas narrativas, historias, puntos de vista y espacios. Cada vez hay más gente que tiene voz propia, es decir que cuentan sus historias no sólamente desde una voz autoral. Todo esto permite que las historias sean más completas y más complejas. Sin embargo, aún falta espacios para difusión, venta y debate de estas nuevas narrativas. En el mundo actual la fotografía y la imagen es la forma de comunicación primaria. Las imágenes tienen que aprender a leerse. Debemos aprender a ser críticos frente a lo que vemos y consumimos.

Es pretencioso pensar que podemos cambiar el mundo sólo desde la fotografía porque los seres humanos nos acostumbramos a cierto tipo de imágenes. Entonces ya no nos sorprende ver sangre, guerra o destrucción. Ni ningún llamado a la acción. Por eso los fotógrafos tenemos el desafío de contar las historias de otra manera. La fotografía al igual que otro tipo de arte nos hace conscientes y sensibles de otras realidades.

Isadora Romero / “Tatuaje”

Esta foto, para mí, es muy representativa y significativa porque fue la que dio lugar al proyecto Polvo de Estrellas. Siento que en este proyecto comencé a encontrar una voz propia para narrar lo que me interesa y de la forma en la que me interesa.

La foto fue muy casual: fui al Río Chota, los niños estaban de vacaciones así que había muchos alrededor. Los amigos del niño de la foto se estaban dibujando cosas en la piel con la arena blanca que hay a las orillas del río. Me acerqué, le pregunté si podía tomarle la foto y se quedó muy quieto.

Isadora Romero / “Mujer con Virgen”

Esta foto pertenece a mi proyecto en marcha Amazona Warmikuna. Me gusta esta imagen porque el momento en el que fue tomada se celebraban bautizos y nupcias durante una misa general en la iglesia de la comunidad indígena de Sarayaku. Es una ceremonia en la que se mezclan el rito católico con las tradiciones ancestrales de la comunidad. Días antes, las mujeres recogen flores de las cercanías para adornar a la virgen. El día de la ceremonia la adornan también con collares, aretes, y mullos. Me llamó muchísimo la atención que la virgen tuviese marcado el tiempo en su rostro, casi como las mujeres que se pintan el rostro con Wituk para las festividades. Era una virgen Kichwa Sarayaku. Al momento en el que se preparan para sacar a la virgen  a dar unas vueltas alrededor de la plaza, alcancé a capturar esta imagen. En ese momento sentí lo más bonito de hacer fotos, cuando todo coincide en un instante. No me hizo falta ver la fotografía en la cámara para saber que había obtenido lo que quería.

Trabajando la vida  

Roberto Salazar / fotógrafo y productor audiovisual

En España estudié una maestría de creación digital. Me inclino más por la creación en 3D y cinema. Es bien parecido a la fotografía pero  no es necesario tener un equipo fotográfico para realizar este trabajo. La fotografía llegó a mi vida por casualidad. Me encontraba trabajando en una constructora de Quito. Ahí hacía las animaciones de arquitectura de los proyectos, sin embargo cuando concluí con la entrega de las animaciones me pidieron tomar fotos de la gente en la obra. Así me di cuenta lo duro del trabajo en campo. Lo que siempre buscaban era que la imagen se vea perfecta pero yo sentí que tenía que estar con los trabajadores en todo momento. Me enfoqué en capturar la pasión, entrega, sudor y esfuerzo de cada uno de ellos. Las fotografías que conseguí fueron asombrosas porque lograron romper con la idea que tenemos de las persona que trabajan en la construcción. Así, algo que fue hecho para una empresa, logró transformarme.

Con esa experiencia (de casi tres años), empecé a observar a las personas que trabajan a través de mi lente. Ellos se volvieron mi motivo y manía. Lo primero que asociamos con la palabra trabajo son las manos. Yo quise prestar atención a los ojos de los trabajadores y todo lo que en ellos se puede descubrir. Mi técnica es la combinación del HDR y la postproducción. Este es mi estilo porque me gusta la animación, el cinema, etc.

Mis fotos, mis historias…

Roberto Salazar / “Hombre trabajador”

Esta fotografía la tomé mientras estaba viajando de Quito a Guayaquil. Estaba tomando fotos a unos cacaos que estaban en la carretera. Pensé que sería un buen material para futuros proyectos. Aunque lo que verdaderamente llamó mi atención fue un trabajador de las plantaciones de cacao que estaba acostado sobre un pequeño muro esperando el bus. Eran las 16:00 y él había terminado su jornada.  Creo que en su rostro hay cansancio pero también la satisfacción de haber terminado tu trabajo.

Roberto Salazar / “Hombre con hacha en mano”

En otra ocasión, me pidió mi novia que vaya a fotografiar a los lecheros de Pintag. Doné mi día de trabajo. A las 4:00 am fuimos a tomar las fotografías del proceso de ordeñar. No teníamos luces, así que las primeras fotos no me salieron muy bien. Pero, en el transcurso del día continuamos tomando fotografías y fue en ese tiempo en el que me encontré con un señor que iba con su hacha para todo lado como si fuese una extensión de su mano. Él estaba orgulloso de su labor.

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*Comunicadora y periodista. Maestría en estudios de la cultura en la Universidad Andina Simón Bolívar, ha trabajado en generación de contenido multimedia para temas turísticos y sociales.
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