Opinión

¿Por qué los migrantes ecuatorianos en España votaron “No” en la Consulta Popular?

Verónica Silva*

En los resultados del Referéndum y Consulta Popular de febrero del 2018 salta a la vista una diferencia importante entre los ecuatorianos que residen en el país y los migrantes que viven en Europa. En los primeros, el “Sí” ganó con más del 60% en las siete preguntas; pero en los segundos, el 54% le dijo “No” a las preguntas más polémicas, sobre la reelección indefinida, el Consejo de Participación Ciudadana y la Ley de Plusvalía. El “No” tuvo la mayoría en la población migrante en España.

Solo en ese país se concentra el 45% del padrón electoral de ecuatorianos residentes en Europa. En este país nuestros migrantes ascienden a 403 mil ciudadanos. Esta es la segunda población de ecuatorianos más importante en el mundo. Tradicionalmente, ellos han sido muy activos políticamente, de ahí que es urgente preguntarse ¿por qué esta vez el Gobierno recibió el “No” de los migrantes cuando el presidente Lenín Moreno ganó con el 57.4% en España al candidato de la derecha en las elecciones del 2017?

El ausentismo en la reciente Consulta Popular nos da pistas para una posible explicación. Solo el 26% de ecuatorianos empadronados en España votó. Mientras que en las elecciones presidenciales de abril del 2017, acudió a las urnas alrededor del 40%. Esto puede deberse –según observé en los dos procesos en los que estuve involucrada por mi interés académico– a que en el primer caso se realizó un trabajo de vinculación comunitaria muy intenso, a diferencia de la campaña para la Consulta. En las elecciones presidenciales, las organizaciones de migrantes estaban más comprometidas. Foros, conversatorios, diálogos, actividades políticas fueron los escenarios para discutir y analizar las propuestas electorales de los diferentes candidatos a presidente; acciones que, en cambio, para la Consulta no se lograron articular.

Si algo nos queda claro, después de este proceso, es la ausencia del Gobierno en la socialización de la Consulta con los migrantes. La principal vía que ha tenido el Gobierno para acercar sus propuestas a esta población ha sido sus misiones diplomáticas, es decir, las embajadas y consulados. La Consulta Popular fue una iniciativa del presidente Lenín Moreno y, por lo tanto, la socialización de la Consulta le correspondía a sus representantes en el exterior.

Sin embargo, estos nuevos representantes todavía no conocen el comportamiento y las necesidades de los ecuatorianos en España, una comunidad trabajadora, con un profundo amor al país, pero también una comunidad crítica y con algunos sectores muy politizados. Urge un mayor acercamiento, más proyectos, más diálogos ciudadanos, más talleres participativos. Los Consulados son el motor del servicio hacia la comunidad migrante, lamentablemente en este momento tenemos funcionarios que adolecen de creatividad y compromiso con el nuevo proyecto de Gobierno, al menos eso se palpó en la Consulta: nulas actividades con la comunidad, dejando así que el fanatismo de las redes sociales ponga la pauta en la deliberación final de la Consulta. Solo así se explica el gran ausentismo de nuestros migrantes. Los motivados, o eran seguidores de Correa que votaron por el “No”, o eran seguidores de Lasso que votaron por el “Sí”. Una simple correlación entre la diferencia de votos NO – SI vs. Lenin Moreno – Guillermo Lasso, nos demuestra que el “Sí” en la migración corresponde proporcionalmente a los mismos votantes de Lasso de las presidenciales.

De esta manera se entiende cómo la Consulta Popular ganó en Estados Unidos pero perdió en España, es decir ganó en los recintos donde previamente ganó Lasso pero perdió en aquellos donde ganó Lenin Moreno.

Este mismo fenómeno se presenta en todos los países del exterior.

Gráfico:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Esto más allá de demostrar electorados fieles, que en las sociedades contemporáneas no existen, nos muestra un electorado que se quedó en las presidenciales, un electorado sin trabajo político. Nos demuestra que después de abril de 2017 no hubo ni táctica, ni estrategia en nuestra política internacional, incluso con fuerzas cercanas como los partidos de izquierda de España, Izquierda Unida o Podemos, los cuales abiertamente mostraron su negativa a la Consulta, haciéndose eco de las declaraciones de Rafael Correa.

Personalmente pude acercarme y conversar con algunos grupos de migrantes ya sea en sus lugares de trabajo, o a través de las asociaciones a las que pertenecen y pude palpar la falta de información de nuestra comunidad. El esfuerzo por llegar y comentar con la ciudadanía de qué se trataba la Consulta, fue mínimo. Esto, en mi opinión, reitera la falta de trabajo político hacia el exterior. El Sí en las tres preguntas no perdió, sino que no se mostró como una propuesta ganadora ante la comunidad migrante. No hubo la campaña adecuada que motivara a este colectivo a ir a las urnas. Alianza País estuvo ausente, el movimiento político que representa al Gobierno no logró adecuarse a las circunstancias de cada comunidad migrante en el exterior, y aunque es importante reconocer el trabajo de algunos colectivos y organizaciones de migrantes a favor del “Sí”, al no contar con una dirección, una estrategia y un objetivo claro, se convirtió en un esfuerzo perdido.

El proceso de la Consulta Popular en España tuvo una falla de cálculo fundamental. Los ecuatorianos en España llevan una vida completamente independiente de la realidad política en el Ecuador. Sería un error suponer que existe una relación directa entre la votación dentro y fuera del país. El migrante promedio se informa principalmente a través de las redes sociales (según investigaciones de la Universidad Complutense de Madrid y la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales y de acuerdo a mi propia experiencia). Por ello, en las elecciones presidenciales del 2017, se realizó un intenso trabajo político a través de un canal de comunicación directo, cara a cara con las comunidades migrantes. Este año en cambio, las misiones diplomáticas ecuatorianas en España no generaron contenidos ni posicionaron la importancia política que la consulta tenía para el presidente Moreno entre nuestros migrantes.

Se perdió una gran oportunidad. No hubo voceros convencidos de la trascendencia política de la Consulta. Los funcionarios parecían recibir temerosamente consignas que no lograban ser articuladas entre la población ecuatoriana. Y porque estuve en los dos procesos, debo insistir que en España no ganó el “No”, sino que la propuesta del “Sí” ni siquiera fue conocida.

La visita del presidente Lenín Moreno en diciembre de 2017 sin duda generó una importante expectativa política entre los migrantes. Sin embargo, luego de su presencia, no se continuó con el trabajo político necesario. La visita se quedó entre las paredes del Consulado de Madrid. Las vocerías fueron débiles e insuficientes para articular los compromisos a los que llegó el presidente con los migrantes.

La Consulta Popular y Referéndum de febrero del 2018 han sido dos elementos trascendentales en el nuevo manejo de la administración pública ecuatoriana. A través de ellos, el presidente Moreno ha sostenido en los hechos una nueva perspectiva en la izquierda de América Latina. Un proyecto político sin corrupción y con más democracia. Y mediante ellos también se ha diferenciado del anterior gobierno. Por eso resultaba tan importante posicionar este mensaje entre los migrantes. Confío en que esa oportunidad no esté del todo perdida, todavía hay mucho trabajo político que realizar en este territorio, varias necesidades que tienen que ser tomadas en cuenta en un marco general de este Gobierno del pueblo y para el pueblo.

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*Politóloga y catedrática de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Sus líneas de investigación son Descentralización, Estado, Gobiernos Locales, Migración.
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